Emprender un viaje para alcanzar un sueño

“En cuanto vos más conocés, menos sabés y más querés saber, y eso es muy bonito”
Juan Zapata

Juan Zapata se fue de Medellín cuando tenía 18 años, quiso cruzar estas montañas que rodean el Valle de Aburrá para adentrarse en el mundo del cine; buscó un lugar en el que su sueño pudiera hacerse realidad. Esa búsqueda lo llevó a Bogotá y luego a otros países. Juan Zapata es realizador, productor y guionista, se define a sí mismo como paisa y se siente orgulloso de serlo, porque reconoce que esas raíces han sido importantes para batallar en la vida, para sobrevivir. Dejar Medellín e irse a hacer cine a otros lugares del planeta, es resultado también de esa curiosidad y ansiedad que lo han embargado a lo largo de todos estos años de vida.

Cuando le preguntamos a Juan qué ha significado crecer como artista en el exterior, responde: “A mí las montañas de Medellín siempre me generaron una curiosidad sobre lo que había atrás de esas montañas, diferente para quien vive en la playa y ve el horizonte. Siempre hubo una ansiedad de lo que había más allá y de trascender esas montañas… Pero curiosamente a cada lugar que voy, van esas montañas y va esa Medellín y va esa cultura colombiana muy fuerte. Pero en cuanto más conoces el mundo, más te das cuenta que no es solamente una región, un país, no es solamente una identidad, es mucho mayor, es una cuestión de humanidad. Y el cine es una de las mejores herramientas para vos tocar y hacer más próxima esa humanidad”.

Para Juan, crecer afuera y desarrollar toda su carrera en el exterior ha sido uno de sus mayores desafíos, no ha sido fácil, y, aun así, sabe y siente, con ese brillo en los ojos que se hace al expresarlo, que este reto ha sido de las cosas más lindas que le han pasado. Además, vivir de hacer cine, de hacer arte y de la oportunidad que ha tenido de conocer otros espacios del mundo, ha posibilitado que su curiosidad sea más voraz, más incontenible, a que más que encontrar respuestas a través del cine, surjan más preguntas que le permitieran a su vez, abrazar el mundo, su riqueza, su diversidad. “Creo que cuanto vos más conocés, menos sabés y más querés saber, y eso es muy bonito (…), el desafío de producir en otros lugares implica una cantidad de consignas internas, de vos proponerte estar ahí, de principalmente no desistir, porque todo el tiempo querés desistir. Creo que es parte del arte. Siempre estás con dudas, siempre estás con cuestionamientos, pero me ha enseñado, he aprendido mucho, he aprendido en cada viaje, en cada película, en cada experiencia y en cada país”.

Con respecto al sector audiovisual y cinematográfico en Medellín, Juan dice sentirse muy orgullo de todo lo que está pasando aquí y en Colombia. Manifiesta que es evidente el desarrollo del sector, hay oportunidades y espacios para hacer cine, que en parte ese fue uno de los motivos para irse, en esos años no había escuelas de cine, no había opciones para quien amaba el cine y quería dedicarse a este. “Felizmente se desarrolló una generación, particularmente, después de ese año que me fui, o sea, salí y parece que todo comenzó a andar, salió la Ley General de Cine y se crea una generación que nos llena bastante de orgullo ahora”. Juan siente, además, que espacios como Expocultura, que trajo cerca de 350 invitados a la ciudad, a un espacio como el Jardín Botánico, demuestra que hay ganas de hacer cosas, porque es justo en este tipo de encuentros que las ideas surgen, que empiezan a tomar forma, en el hotel, mientras se comparte en el almuerzo. “(…) Si estuviera Medellín así en mi época de 18 años, tal vez yo no hubiera salido de Colombia, y eso es algo, que de hecho ahorita hablaba sobre eso, qué lindo ver lo que está pasando, porque no hubiera tenido que irme de acá para buscar contar mis historias. Y eso es maravilloso. Realmente, si esto hubiera pasado en aquel entonces, lo pensaría dos veces”.

En cuanto a Expocultura, Juan dice sentirse orgulloso de que sea uno de los primeros eventos en esta categoría, que arranca además con mucha fuerza, “(…) de hecho cuando me hicieron la propuesta de venir a este evento, cancelé una ida para Río de Janeiro, otro evento al mismo tiempo, porque prefiero estar acá, prefiero ayudar a que esto se desarrollé, porque es necesario y porque el talento que hay acá es increíble (…). Estos espacios son necesarios para el intercambio. Me deja súper feliz esta inversión, que se entienda que la cultura es la diferencia, y que Colombia se está convirtiendo en un referente al respecto. Sentirme parte, próximo a eso, me deja muy feliz”. Agrega, además, “el siguiente paso desde el sector cinematográfico es contar con escuelas de cine que permitan que el talento que hay aquí, permanezca, ese es el objetivo a seguir”.

Finalmente, le preguntamos a este talento paisa qué le aconsejaría a quienes están comenzando en el mundo audiovisual. Esperamos que su respuesta, como él mimo lo manifiesta y reitera, resulte retadora para muchos, signifique para quienes tienen el sueño de adentrarse en el mundo del cine, avanzar en este propósito, mantener la pasión, buscar siempre nuevas preguntas y no desistir, persistir.

Voy a decir algo que usé en la última conferencia, que fue bien divertido. Estaba haciendo una conferencia sobre bajo presupuesto, para una gente de México, y comencé a decirles: miren, mi consejo para hacer cine, para quien quiera hacer cine, es no lo hagan. No hagan cine porque es difícil, porque ustedes van a encontrar una cantidad de desafíos, si lo hacen con bajo presupuesto, mucho más. Ustedes van a gastar más en terapeutas que lo que van a invertir en la película, pero si, aun así, con todas las advertencias, todavía quieren hacer cine, entonces hay ciertos caminos. Hay una cuestión de paciencia y persistencia, si tenés paciencia y persistencia, hacé cine. Estas son las dos cosas fundamentales y esenciales (…). En estos momentos en un mundo de súper producción, se están haciendo casi 4 o 5 veces más películas de las que se hacían 10 o 15 años atrás; y esa súper producción, genera desafíos nuevos, genera exigencias nuevas, genera una necesidad de personalización diferente. Hay que repensarse el cine que estamos haciendo ahora… Nunca quiero hacer una película que sea una más, y siento que no la he hecho felizmente, para bien o para mal. No es que sea un elogio propio. He cometido errores que sé que otros no han cometido, y hace parte del proceso de educación. Más que nada es, si realmente quiere eso, cree alternativas, cree su propio camino. Y propósito, hay un consejo que me dio uno de los profesores que más quiero: intente hacer algo particular en alguna área… hacé algo que sea único, sea en la producción, sea en la distribución, sea en la idea, sea en algún punto, intentá hacer algo que sea tuyo, porque a partir de eso vas a encontrar un camino.

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